Entre pena y bronca me dá que a las personas que tienen la autoridad, no se les pueda decir la verdad, es más, se rodean de gente insincera y bichitos rastreros que les dan la razón en todo. !Y eso les gusta! Están viendo que las cosas están mal hechas pero es mas cómodo no intervenir y es mejor mirar feo al que se queja, que reconocerlo y tomar acciones. Y se me ocurrió manifestarme, no estoy entre l@s regalon@s del Ministro, menos del Subsecretario, por lo tanto, en un gesto de sinceridad, actitud que, noté que para él era absolutamente inusual y casi una molestia, alegué, sin despotricar de mala manera porque no iría con mi estilo, pero me manifesté. Total, ya le queda poco tiempo a este Ministro, y como mucho, me puede poner de patitas en la calle. Ahora, no creo que lo haga, con la cesantía que hay en el país, si algo de conciencia social le queda, capaz que me salve. Si no, al menos habrá sido por una razón noble, para con mis conpañer@s de trabajo.
Le dije que el tablero, que es supuestamente el escritorio de la estación de trabajo, es angosto, no cabe la CPU mas el teclado y el apoya muñecas, que habría que ponerlo al costado y en diagonal para que cupiera, con lo que la persona queda trabajandocon el tronco vuelto hacia adelante y con el cuello girado hacia el costado, y él, con una solución simplista,lo arregla, de la manera más burda, saca la pantalla de encima de la CPU y la coloca frente al teclado y al apoya muñecas, como si yo fuera una pelotuda y no lo hubiera intentado al sólo ver el desaguisado, pero si lo dejo ahí, la pantalla queda muy baja y eso obliga a trabajar con la espalda arqueada y el cuello forzado hacia adelante y hacia arriba, u sea, peor el remedio que la enfermedad. La otra solución es peor aún, bajar la altura del asiento, de modo que las rodillas quedan más arriba de la altura de las ingles, con lo que se corta la circulación de las piernas. No hay que ser especialista en diseño ergonómico ni experto en riesgo ocupacional para advertir esto. Basta una gota de criterio, "una persona talla 46 no entra en un traje talla 38", Ministro, por mucha voluntad que le ponga. Y mejor ni les digo de la altura del tablero, respecto de la estatura mia, ¡broma!
Es que los muebles son estandar, me dijeron los astutos a cargo, pero yo, de estandar tengo bien poco, cualquiera que mida más de 1 metro 60, va a quedar pésimo en un espacio como el diseñado. Estandar...¡tu abuela! hijo de la grandísima pigmea.(Disculpen el desahogo).
Los espacios para poner los archivadores son tan bajos que no cabe un archivador tamaño carta. Es que son regulables, dicen los enanos torpes, pero entonces caben sólo 4 en una hilera y el resto los tengo que entubar y metermelos por la...., digo, tirar por ahí. El espacio para colgar la ropa no fue diseñado con enfoque de género, no cabe un abrigo de mujer, aunque sea una "Hobbit", sólo una chaqueta de hombre, y de tamaño muy estandar el pobre sujeto, a mayor abundamiento. ¿Espacio para la cartera?, ninguno, si guardas la cartera tienes que entubar más archivadores....y ya sabes...
Y esto era re fácil, sólo requería poner a cargo a personas con algo de cerebro,y un pin de sentido común, no mucho, un poquito hubiera bastado.
Cuando me tocó hacer un trabajo similar para Bancoestado Microempresas, siempre tuve en mente a las personas. Es más si yo hubiese entregado las obras, como se entregaron estas y hubiese aceptado un diseño de muebles como éstos, Jaime Pizarro no sólo me hubiera puesto de patitas en la calle de inmediato sino, además, me habría lanzado desde la ventana del 10º piso, sobre la calle Nueva York.
Aca, en cambio, más encima les celebraron el trabajo realizado. y se congratulan unos con otros. Chochos, Ministro y Subsecretario,
No había baños habilitados, no tenían luz ni papel higiénico y ni pensar en papel corrugado para secarse, no se habían instalado los teléfonos ni los computadores, ni uno solo, como para las emergencias digo, es más, ni el servidor estaba funcionando, para haber trabajado desde casa. ¡Regio!, no te digo, ¡Pizarro me mata!, en dos tiempos. Y más encima el pobrecito del Subsecretario estaba preocupado porque no había llegado la champaña, para la celebración. ¡No te digo yo!. Por lo menos, el Ministro tomó bien que no hubiera ni teléfonos conectados. Al menos eso demuestra que no tiene la cabeza hueca. Lo tomó con humor, demasiado para mi gusto pero en fin, al menos no se acriminó arrojando a la crespa y su jef@ por la ventana del piso 12.
Por último, esto fue, creo yo, lo que afectó a Gabriel y le provocó un accidente vascular encefálico... un día antes de la mudanza y lo tiene en la UCI desde entonces. Nadie, con un mínimo de sentido comun y de humanidad, puede instalar a un veterano de 67 años, abogado de gran experiencia y enormes conocimientos, en una estación de trabajo, apta, ni siquiera para ejecutivo de cuentas bancario, mas propia de administrativo de estación de ferrocarriles, por sus características. Es demasiada humillación como para que él la resista. A mi me parece un intento de asesinato de parte de la bestia que tomó las decisiones. Y si no se enteró el martes, cuando vea su espacio, mi querido y viejo amigo va a colapsar. ¡Dios lo cuide y el diablo se lleve a l@s maldit@s desalmad@s que lo están poniendo en riesgo!.
Gracias señor, queda poco.
Cuando uno se acuesta con niños, amanece mojado
Hace 14 años
